Si usted se convierte en pupilo, no necesariamente perderá el derecho a participar en las decisiones importantes que afectan su vida o sus bienes. Como pupilo, tiene el derecho a ser tratado con comprensión y respeto, y a que se tengan en cuenta sus deseos. También cuenta con todos los derechos humanos básicos, y el derecho a que el tutor lo trate bien.
También tiene el derecho de hacer preguntas y expresar sus dudas y quejas sobre la tutela y sobre las acciones del tutor. Si tiene una disputa con su tutor y no la puede resolver, puede pedirle a la corte que revise la manera en que el tutor está administrando la tutela.
Aun si no toma una acción directa para pedirle a la corte que revise las acciones del tutor, la corte puede por sí misma enviar periódicamente a una persona, llamada el investigador de la corte, para que lo vea, le pregunte sobre su situación y deseos, y lo asesore sobre sus derechos. La corte también puede nombrar a un abogado para que lo represente.
Como pupilo, en general seguirá teniendo el derecho de:
Si usted, como pupilo, es paciente de un hogar de pensión y cuidado, un asilo de ancianos u otro establecimiento de atención, se aplicará la Carta de Derechos del Paciente. La Carta de Derechos del Paciente es una ley estatal que indica los derechos personales, sociales, financieros y médicos de pacientes internados en este tipo de establecimientos, incluyendo su derecho a la privacidad. Cuando lo admitan como paciente al establecimiento, le tienen que entregar una copia de los Derechos del Paciente. Al mismo tiempo éstos tienen que estar a la vista en el establecimiento para que la gente los pueda leer.
Como pupilo, tiene el derecho a ser representado por un abogado. En ciertos casos, la ley exige que la corte nombre a un abogado para que lo represente si usted lo solicita, o si la corte cree que ello sería útil o necesario para proteger sus intereses. En estos casos, el juez decidirá si usted puede pagar los honorarios del abogado, ya sea en todo o en parte. En ese caso, los honorarios del abogado serán pagados por el patrimonio de la tutela. La parte de los costos y honorarios del abogado que no puede costear, será pagada por el condado.
El abogado nombrado por la corte en general preparará y presentará un informe escrito, donde recomendará a la corte cómo resolver los asuntos que se están considerando. A veces el tutor puede estar en desacuerdo con una posición tomada por el abogado. En ese caso, es posible que se pueda llegar a un acuerdo para resolverlo. Si no se puede llegar a un acuerdo aceptable para todos, la cuestión será decidida por el juez. En general se da mucha consideración y peso a las recomendaciones del abogado nombrado por la corte para representarlo.
Establecer una tutela de adultos es un proceso largo y complejo. He aquí una breve descripción de los pasos, para que tenga una idea de lo que puede pasar.
El investigador de la corte le dará al juez información neutral sobre el caso. Hablará con usted durante todo el proceso de la corte, y usted tendrá la oportunidad de expresarle sus preocupaciones y deseos, y de hacerle todas las preguntas que tenga. El investigador llamará al tutor propuesto y organizará una reunión entre usted y él. A veces se reunirá con ambos más de una vez. El investigador también tiene que entrevistar a sus parientes. El investigador de la corte se reunirá con usted en privado para:
Después de hablar con usted y con el tutor propuesto, y de hablar con sus parientes sobre la necesidad (o no) de establecer una tutela, el investigador de la corte escribirá un informe confidencial para la corte. El investigador después enviará una copia del informe al tutor y al abogado del tutor, a usted y a su abogado, a su cónyuge o pareja de hecho, y a sus padres y sus hijos. En el informe, el investigador le hará recomendaciones al juez sobre el caso.
Cuando se nombre a un tutor, el investigador de la corte seguirá involucrado en el caso. Seis meses después del nombramiento, el investigador revisará el caso para verificar que el tutor esté cumpliendo con sus deberes y que se estén respetando sus derechos. El investigador volverá a revisar el caso después de otros 6 meses, y cada 12 meses de ahí en adelante.
Si el investigador cree que el tutor está actuando en su mejor interés y la corte está de acuerdo, la corte podrá reducir el alcance de los informes que el investigador tendrá que escribir y presentar más adelante, pero el investigador tiene que realizar una visita personal y entrevistarlo por lo menos una vez por año, y preparar y presentar al menos un breve informe de estado. La corte podrá también ordenar exámenes adicionales si fuera necesario o útil para protegerlo.
Si después de uno de estos exámenes el investigador cree que puede haber un problema, le pedirá al juez que nombre a un abogado para que lo represente. Esto puede ser el comienzo de un proceso legal para sancionar o revocar al tutor y ya sea nombrar a otra persona para sucederlo o dar por terminada la tutela.
El investigador también lo visitará y escribirá un informe si:
El investigador de la corte le explicará estas situaciones. Después hará recomendaciones a la corte en un informe escrito que también será enviado por correo al tutor, a su abogado, a su cónyuge o pareja de hecho y a otros parientes cercanos.
La tutela de un adulto en general es una situación permanente. Pero en ciertos casos se puede dar por terminada la tutela o se puede cambiar al tutor.
En estos casos, usted, el tutor, uno de los parientes o amigos del pupilo, o alguna otra persona interesada puede pedirle a la corte que dé por terminada la tutela. La corte puede pedirle al investigador de la corte que evalúe su estado para ver si se puede dar por terminada la tutela. Si el juez da por terminada la tutela, el tutor será liberado de sus obligaciones y usted ya no estará bajo tutela.